Flamenquines a mi manera

Receta publicada por el

Los flamenquines son un plato típico cordobés aunque se han popularizado mucho y se pueden encontrar ya en cualquier lugar de comidas a lo largo de la geografía andaluza; parece ser que los originarios de verdad provienen de Andújar, Jaén, y que el nombre tan curioso de “flamenquín” se debe a que recordaban, por su color dorado, a los rubios flamencos presentes en la corte que acompañaba al Rey Carlos V. Así que entre Jaén y Córdoba está el quid de la cuestión.

No obstante, si nos ceñimos al original, el flamenquín cordobés consiste en un rollo de carne con un relleno de jamón, empanado y frito después en un buen aceite de oliva. La carne utilizada suele ser de cerdo aunque nada impide que se puedan usar otras como la ternera o el pollo.

Ajenos a los orígenes de este preciado plato, en cada casa también se admiten variaciones; en este caso, yo me he dejado guiar por una receta familiar que me dio Ángeles hace unos tres o cuatro años y que es muy peculiar y diferente y el resultado es un flamenquín jugoso y sabroso.

No es una comida para hacerla a diario, de hecho al ser un frito lo tomamos de vez en cuando para darnos un capricho con unos ingredientes fáciles que casi siempre tenemos en casa.

Vamos a por la receta y la probamos ¡a ver que pasa!

INGREDIENTES

(para 2 personas)

  • 4 filetes de lomo de cerdo abiertos en forma de libro
  • 4 lonchas de jamón serrano
  • 4 lonchas de queso
  • 4 pimientos del piquillo
  • 1 huevo duro
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Harina para rebozar
  • 1 Huevo batido para rebozar
  • Pan rallado
  • Sal y pimienta.

PREPARACIÓN

Preparar los libros de carne aplastándolos un poco con un rodillo de madera, por ejemplo, para facilitar el enrollado. Salpimentar.

Colocar sobre uno de los lados la loncha de jamón, el queso, el pimiento y una rueda de huevo duro.

Envolver girando la carne sobre el relleno hasta llegar al otro extremo formando un rulo. Recortar los bordes para que quede un rulo uniforme y bonito, sin “flecos” de carne y apretar el pliegue que une ambos extremos para que quede un poco sellado.

Pasar por harina, huevo batido y por último pan rallado.

Freír en abundante aceite de oliva hasta que estén dorados, aproximadamente dos o tres minutos por cada lado.

Servir calientes pero…¡sin que quemen! que tardan un poco en templarse.

Más cosas

Cuidado al salpimentar, el jamón serrano aporta sal que hay que tener en cuenta.

Los piquillos, si son un poco grandes, como era mi caso, se cortan según el tamaño de la carne.

La fritura dependerá del grosor del filete; si son muy finos, en un par de minutos pueden estar hechos. Algo más de tiempo si el corte es más grueso. No conviene freírlos mucho para que quede la carne tierna y jugosa.

Quizá también te guste

Comentarios

Últimas recetas publicadas

¿Nos sigues en Facebook?

¿Nos sigues en Google+?

¿Nos sigues en Blogger?