Mermelada de naranjas amargas sevillanas

Mermelada de naranjas amargas sevillanas. Pasear por Sevilla en primavera es algo más que una agradable actividad, si tenemos en cuenta el maravilloso olor a azahar que desprenden los naranjos repartidos por calles y patios; estos frondosos árboles, que lo serían más de no ser podados en forma redonda, aromatizan el paseo y proporcionan un paisaje colorido, alegre y sobre todo lleno de placeres para disfrutar con los cinco sentidos; porque desde el olor que desprenden sus flores hasta las naranjas que es su fruto más preciado, todo lo que estos árboles nos regalan es puro placer.

Mermelada de naranjas amargas sevillanas

Antes de hablar de mermeladas, naranjas y otros adornos culinarios, he buscado con interés información sobre el origen de la presencia de esta fruta en España, en Andalucía concretamente, y veo cómo ciertos autores relatan que en realidad fue el cidro el primer árbol que llegó desde Oriente, y que poseía un olor similar al de los naranjos que posteriormente se plantaron en la ciudad; sus hojas se utilizaban como aromatizantes en perfumería; leyendas como la que relata que fue Hércules quién robó la manzana de oro, son bonitas formas de ilustrar la historia de la naranja amarga sevillana, pero parece que fue en la época andalusí (siglo VIII) cuando los naranjos de fruta amarga llenaron las ciudades y, en concreto, la de Sevilla. Los genoveses ayudaron con su comercio a introducir la fruta en Europa, y ya en el siglo XVIII los ingleses transportaban naranjas fermentadas con azúcar en las bodegas de sus barcos; también se cuenta que la mermelada que degustan en el Palacio de Buckingham se debe a que la naviera McAndrew enviaba naranja a Inglaterra en sus naves, aprovechando las provisiones de hierro que obtenían de las Minas de Riotinto.

Mermelada de naranjas amargas sevillanas

Y ya de vuelta a mi realidad y aparte de citas históricas, que es bueno e interesante conocer, tenía ganas de presentar esta receta, aún corriendo el riesgo de que nadie o poca gente se anime a elaborarla, porque no es habitual tener en casa naranjas amargas sevillanas salvo que te las regalen o vivas allí mismo. Si quien esté leyendo esto ahora tiene posibilidad de conseguirlas, le animo a hacerla, porque es una de las confituras más deliciosas que existen.

La preparación de la mermelada de naranja amarga la aprendí hace ya muchos años de manos de mi suegra; ella realmente la bordaba y cuando la hacía, hacía cantidad que metía en tarros y luego nos los regalaba. En uno de mis viajes a Sevilla, le pedí que me relatara la forma de hacer esta delicia y ella me contó la elaboración paso a paso, y yo la anoté en una hoja de papel cuadriculado que aún guardo en mi cuaderno de recetas. Cierto es que tardé en hacerla y creo que no fue hasta que mi hija se fue a vivir a Utrera, Sevilla, cuando yo decidí hacer lo que mi suegra ya no podía. Desde entonces he variado la forma de elaborarla, no sigo la original que ella me dio en su totalidad, pero es muy parecido el método. Las naranjas que he utilizado para esta receta están recogidas hace un mes de unos naranjos cercanos a la casa de mi hija Beatriz, allí en Utrera.

Mermelada de naranjas amargas sevillanas

Es una elaboración fácil pero que lleva tiempo; en total yo estoy entretenida cuatro días, aunque es cierto que no estoy todo el tiempo elaborando, hay que dejar tiempos de espera pero al final, cuando me encuentro todos mis botes llenos, me siento muy bien y doy por bien empleado el trabajo.

Exquisita para degustarla en el desayuno, sobre una tostada de pan con mantequilla o aceite de oliva, para rellenar un bizcocho o para tomarla junto con queso, para regalar… nunca decepciona.

Paso a relatar la receta que ya me he extendido mucho. Ahí va.

INGREDIENTES

Para 4 tarros medianos por kilo de fruta.

  • Naranjas amargas sevillanas
  • Azúcar, 1 kilo por cada kilo de mezcla resultante
  • Agua

PREPARACIÓN