Camembert con relleno de mermelada de mango

Receta publicada por el

El Camembert es uno de los quesos fetiche de nuestro país vecino; es un queso elaborado en Normandía aunque su fama ha traspasado fronteras y ya se produce fuera de Francia pero bien es cierto que los más exquisitos son los  que se siguen elaborando artesanalmente, en granjas de Normandía y con leche sin pasteurizar.

Pero he aquí que yo vivo en España (país de grandes quesos) y que no he podido conseguir un auténtico queso elaborado por las manos pacientes y expertas de un granjero normando; me quedo con un queso Camembert, que ha pasado la frontera y ha llegado a mi mesa. La cuestión era cómo ofrecerlo para un aperitivo, no quería el tradicional frito de camembert y recordé que aún tenía en la despensa un bote de mermelada de mango elaborada en casa con unos mangos maduros que compré hace unos meses en la frutería de mi amigo Roberto, “El rincón de la Fruta”. No lo dudé; sabía que la mezcla del queso y esta mermelada sería un acierto -como así fue- y nada me impidió conseguirlo.

Este queso viene envasado en una caja generalmente de madera que mantiene perfectamente sus características y que facilita la labor del vaciado para después poner el relleno.

Es un queso de pasta blanda, con corteza enmohecida y su creación se debe a una mujer, Marie Harel, granjera normanda que acogió en su casa a un sacerdote que venía huyendo de la revolución francesa; este hombre, natural de Brie y que sabía fabricar esta otra variedad , ayudó con sus  consejos a Marie en su proyecto de elaborar un nuevo queso y por fin,  vio la luz el nuevo Camembert allá por 1791.

He elegido este queso para mi nuevo aperitivo por el sabor suave, pero no anodino, por su forma que hace que sea ideal para rellenar y por la buena relación calidad-precio.

Espero que os guste la idea y por eso ahí va la receta.

INGREDIENTES

  • Un queso tipo Camembert, de 250 g.
  • Mermelada de mango (si es posible casera):
    • Dos o tres mangos maduros
    • El peso de la carne de los mangos de azúcar (si es de uso inmediato, yo pongo como 3/4 partes de azúcar)
  • Pasta filo
  • Mantequilla

ELABORACIÓN

La mermelada se elabora como cualquier otra. Se pelan los mangos y se corta su carne en trozos. Pueden macerarse con el azúcar durante un par de horas.

Se pone  todo en una cazuela  y se cuece despacio, moviendo de vez en cuando con una cuchara de madera hasta que tome la consistencia propia de la mermelada. Para unos tres mangos pelados, que serán casi 500 g. de carne, poner 350 g. de azúcar. El tiempo de cocción será de 30 a 40 minutos, Si se desea conservar más tiempo, poner la misma cantidad de azúcar que de fruta aunque si están muy maduros, podemos correr el riesgo de que quede demasiado dulce. Si no se desea que se noten los trozos, pasar por una batidora antes de envasar.

Para conservarla, cocer los tarros al baño maría diez minutos, después de haberlos tenido boca abajo hasta que se enfríen.

Precalentar el horno a 180º.

Sacar del envase de madera el queso. Partirlo a la mitad o un poco menos, de forma que dejemos una tapa.

Vaciar una parte del queso con una cuchara sopera. No es necesario vaciar mucho; solamente la cantidad suficiente para que quepa en su lugar la mermelada. No tires la parte de queso que extraes; está muy bueno en ensalada, por ejemplo.

Una vez relleno, cerrar con su tapa y envolverlo en las hojas de pasta filo.

Para el envoltorio, colocar tres o cuatro hojas de pasta filo, una encima de la otra, ayudando a que se peguen con un pincel de silicona que untaremos en mantequilla derretida.

Hacer una especie de paquete, doblando los bordes y usando de nuevo el pincel engrasado para que se queden pegados. Para facilitar el cierre, poner un trozo de hilo de Bramante o cuerda de cocina alrededor del diámetro del queso y hacer un nudo.

Meter al horno precalentado, a 180º y mantener hasta que esté dorado el envoltorio.

Sacar del horno y servir templado. En porciones individuales o entero para que cada uno coja su porción.

Más cosas

La mermelada puede ser la que cada uno quiera. Está muy bueno con esta de mango, de arándanos o frutos rojos o incluso con la de naranja amarga. Se trata de poner un sabor potente en la mermelada pero que case perfectamente con el queso.

Para servirlo en porciones, hay que tener en cuenta que, al estar caliente, el queso y la mermelada se funden y pueden hacer más difícil la labor de tomarlo con las manos en un aperitivo informal. Conviene sacarlo a la mesa, cortado (como los quesitos). Así que servilleta en mano por lo que pueda caer. Si se sirve como tapa antes de una comida, puede ponerse entero y que cada uno corte su trozo.

En las fotos que ilustran esta receta, se ve una buena cantidad de mermelada. Es verdad que igual puse más de la cuenta pero estaba tan tan rica…

Quizá también te guste

Comentarios

Últimas recetas publicadas

¿Nos sigues en Facebook?

¿Nos sigues en Google+?

¿Nos sigues en Blogger?