Musaká griega

Musaká griega

Hoy me decido por una receta que en su día llamó mi atención, pero hasta pasados unos años no puse empeño en hacerla, es la receta de la musaká griega, que nos recuerda a la lasaña, pero en vez de utilizar placas de pasta usamos berenjena y patata. La musaká es también conocida en la gastronomía búlgara (por ejemplo), donde se prescinde de la berenjena, utilizando entre otros ingredientes el yogur. Otro día haremos la lasaña búlgara, pero hoy nos atrevemos con la griega que para eso está de moda este país mediterráneo tan bello y tan atractivo. Ahí va la receta.

Musaká griega

INGREDIENTES

Para 6 personas.

Para la salsa de carne:
  • 200 g. de carne picada de ternera y 200 g. de carne picada de cerdo
  • 3 o 4 patatas medianas
  • Dos berenjenas medianas o una grande
  • 250 g. de tomate triturado
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta
  • Orégano
  • Una pizca de azúcar
  • Queso rallado
Para la bechamel:
  • 60 g. de mantequilla o 5o g. de aceite de oliva
  • 80 g. de harina
  • 500 ml. de leche
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta
  • 1 huevo

PREPARACIÓN

Musaká griega

Las berenjenas después de lavadas se cortan en rodajas de más o menos un centímetro; hay dos formas de prepararlas, dejo la elección a gusto de cada uno. Se pueden freir y posteriormente reservar sobre papel de cocina absorbente o se pueden asar en el horno, colocándolas sobre papel de horno con un chorro de aceite de oliva y sal; en este caso habrá que observar cuando están hechas para que no se sequen demasiado. Reservar las berenjenas en una fuente.

En una sartén se fríen las patatas que se habrán cortado en rodajas; deben quedar blandas y hay que tener en cuenta que luego pasarán un tiempo en el horno una vez montada la musaká.

Una vez fritas, reservar.

Hacemos un sofrito con la cebolla muy picada y añadimos el ajo también picado; una vez pochada la cebolla lentamente se añade el tomate y la carne picada y se echa la sal, el orégano, la pizca de azúcar, la pimienta y la hoja de laurel. Se deja cocinar la salsa de carne durante unos 20 minutos o hasta que se vea que esté espesa.

Es la hora de preparar la fuente en donde montaremos la musaká; se engrasa ligeramente y se coloca una capa de patatas, después una capa de la salsa de carne, encima una de berenjenas y se van alternando las capas de carne y berenjena siendo la última la de carne. Se añade la bechamel por encima y se pone el queso rallado. Yo pongo dos o tres bolitas de mantequilla para que al gratinar tenga un bonito color dorado.

Cocinar en el horno aproximadamente 40 minutos a unos 180º.

Para hacer la bechamel se debe fundir la mantequilla o calentar el aceite; una vez caliente se echa la harina y se remueve hasta que tome color. Añadimos entonces la leche y aromatizamos con la nuez moscada, salpimentamos y movemos con varillas o cuchara (según costumbre de cada uno) hasta que adquiera una consistencia ligeramente espesa. Se bate un huevo y se añade a la bechamel batiendo hasta que se mezclen bien los ingredientes.

Comentarios

  1. Leyendo me ha venido hasta el olor... ¡Qué cosa más rica! Sólo me queda una duda. Eso de que al freír las patatas han de quedar blandas, significa que hay que freírlas más bien suave y no mucho, ¿no?
    La voy a hacer. Ya veré si invitaré a amigos o me la comeré yo sólo...

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  2. Para que las patatas queden blandas hay que freirlas con la temperatura más baja; puedes calentar el aceite como para freir, echar las patatas y tras unos 2 minutos bajar el fuego para que se hagan despacio.

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  3. ¡Creo que me voy a currar una para mi cumple! Porque yo lo valgo, y tú más que para eso es tu receta ;)

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  4. Gracias Mónica; seguro que te sale estupendamente y acuérdate de un buen vino...
    Te agradezco un montón tus visitas y comentarios!
    Un beso!

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  5. Por cierto ¿huevo batido a la bechamel? Lo haces siempre o para esta receta?
    Un besito

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  6. Añadir el huevo a la bechamel es una opción; para esta receta lo he hecho pero no para otras. Si no te convence la idea puedes suprimirlo y te quedará igual de bien. El huevo aporta cierta suavidad y un poquito de color, nada más.

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