Pollo braseado

Pollo braseado

El pollo braseado es de origen francés y se refiere al preparado del alimento en un recipiente que, a su vez, se colocaba sobre una cama de brasas, lo que permitía cocinarlo lentamente. Ya en la actualidad, el braseado se refiere a una técnica por la cual se cocinan las carnes, las verduras y el líquido necesario en una cazuela sobre el fuego o al horno, de manera lenta y cuidadosa. Con esto se consigue la amalgama de sabores que aportarán al conjunto un sabor inigualable.

Pollo braseado

Este plato es un clásico de los de toda la vida, de esos que se cocinan a fuego lento y que luego se disfrutan mojando pan en la salsa. No voy a decir que es un plato difícil porque no lo es, pero sí que es un plato entretenido y que lleva su tiempo. Es una receta para disfrutarla, primero elaborándola en todos sus pasos y degustándola al fin en compañía de un buen vino tinto. Se elabora por pasos; primero dorando la carne, después preparando las verduras, más tarde la guarnición…

Quiero animaros a hacer este plato; cualquier día que apetezca hacer una receta de pollo diferente, con la que queramos impresionar a nuestros comensales o simplemente que nos atraiga comer algo distinto en casa. Cualquier excusa es buena para ponerse el delantal y meterse en la cocina sabiendo que, a pesar del esfuerzo, va a merecer mucho la pena.

Y ahí va la receta.

INGREDIENTES

Para 2 personas.

  • 4 piezas de pollo (2 muslos, 2 contramuslos)
  • Aceite de oliva
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla mediana
  • Una cucharada de harina
  • 1/2 vaso de brandy
  • 1 vaso de vino tinto
  • 1/2 litro de caldo de carne
Para la guarnición:
  • Una cucharada de mantequilla
  • 8 cebollitas francesas
  • 8 láminas de champiñón fresco, no de lata.
  • Una tira de panceta.
Pollo braseado

PREPARACIÓN

En una sartén se dora la panceta cortada en trocitos y se reserva.

En una cazuela se ponen la cebolla y las zanahorias cortadas en trozos de tamaño medio; se doran en una o dos cucharadas de aceite, a fuego lento y removiendo con una cuchara de madera para que solamente se doren sin quemarse. Las dejaremos al fuego más o menos 20 minutos; una vez pasado este tiempo, se sacan y se reservan.

Ahora le toca el turno a los trozos de pollo: salpimentarlos por ambos lados y freír en la misma cazuela en donde se han pochado las verduras. Podemos añadir un poco de harina para que luego la salsa ligue mejor. Cuando ya estén dorados, echar sobre ellos el medio vaso de brandy y CON MUCHO CUIDADO, flambear hasta que el alcohol desaparezca y aporte el aroma del licor. Se remueve todo bien y se añaden entonces el vino tinto y el caldo de carne, cubriendo los trozos de pollo y dejando al fuego bajo, para que no hierva en ningún momento, durante media hora larga. Rectificar el punto de sal.

Mientras se cuece el pollo en la cazuela se prepara la guarnición. Para ello se pone en una sartén un poco de mantequilla y, una vez caliente, se echan en ella las cebollitas hasta que estén doradas. Yo las tuve unos 7-8 minutos, pues están tiernas y se hacen enseguida. Se sacan y en esa misma grasa se fríen los champiñones en láminas, se dejan que suelten el agua y se pongan con un bonito color dorado. Se sacan y se reservan junto a las cebollitas.

Pollo braseado

Pasada la media hora o 35 minutos, se sacan de la cazuela los trozos de pollo y se colocan en un plato. Se cuela toda la salsa resultante de cocer el pollo, y el líquido se deposita en un nuevo recipiente, una cazuela más pequeña, por ejemplo. El pollo, las zanahorias y la cebolla se vuelven a la cazuela grande (en donde se cocinó la carne). El líquido que resulta de la cocción hay que desgrasarlo; para ello se deja a temperatura ambiente y al cabo de unos minutos se retira la telilla de grasa que queda en la superficie. Es posible que se forme hasta dos veces, por lo tanto dos veces habrá que quitarla.

Ahora ya, se añade la guarnición de panceta, cebollitas y champiñón a la cazuela, echando encima la salsa desgrasada. Rectificar el punto de sal. Se calienta al fuego durante 10-15 minutos y se sirve bien caliente.

Más cosas

Un día antes conviene repasar todos estos ingredientes para ver, si llegado el momento, lo tenemos todo listo.

Podemos preparar el caldo de carne también el día anterior o bien sacarlo del congelador si es que nos ha sobrado de otro día. El caldo será un básico de carne, es decir, en un litro de agua se habrá cocido un trozo de morcillo de ternera, un hueso también de ternera, zanahorias, cebollas, sal y alguna hierba aromática.

Comentarios

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