Tarta de queso y frutos rojos, fácil y sin horno

Esta tarta de queso con frutos rojos sin horno es una elaboración fácil de preparar, suave, delicada y deliciosa, un postre que no falla para culminar una comida y muy esperada por los amantes de este tipo de tartas; al elaborarse sin horno y cuajarse en el frigorífico es apta para tenerla preparada de víspera.

Vista completa de la tarta de queso y frutos rojos sin horno
Tarta de queso con frutos rojos sin horno: una receta fácil, suave y deliciosa, con interior marmolado. El postre perfecto para triunfar en cualquier celebración.

Aunque este tipo de tartas son conocidas por casi todos (¿quién no ha hecho alguna vez una tarta de queso con base de galletas y mermelada?), yo le he querido dar una vuelta, sobre todo en su aspecto final, haciendo como un marmolado en su interior y decorándola con frutas rojas en vez de poner la tradicional mermelada.

En todo momento he utilizado frutas congeladas, tanto para la confitura interior como para el adorno, y el resultado ha sido muy bueno; por supuesto que podemos usar fruta fresca si está disponible en nuestra frutería y también cambiar el tipo de fruta si la deseamos de otro sabor.

A los menos experimentados en la cocina, les animo a elaborar esta tarta fácil, ya que se consigue un estupendo resultado con poco esfuerzo y poca destreza culinaria; en fin, un postre muy lucido para quedar estupendamente sin apenas dificultad.

Primer plano de la tarta de queso y frutos rojos sin horno

Aquí va mi receta.

Ingredientes

Para 8 raciones.

  • 150 g de galletas
  • 75 g de mantequilla
  • 300 g de frutos rojos variados, frescos o congelados + unos cuantos para adornar
  • 100 g de azúcar
  • Zumo de un limón
  • 400 ml de nata para montar (35 % materia grasa)
  • 80 g de azúcar glas
  • 250 g de queso mascarpone
  • 150 g de queso de untar, tipo Philadelphia
  • Unas gotas de concentrado de vainilla (opcional)
  • 6 hojas de gelatina neutra
  • Hojas de menta para decorar

Preparación

Tiempo de preparación: 30 minutos, de cuajado en nevera: de 6 a 12 horas, total de 6 horas y 30 minutos a 12 horas y 30 minutos.

He utilizado un molde redondo desmontable de 20 cm.

Una porción de la tarta de queso y frutos rojos sin horno

Elaboración de la base de galletas

Triturar las galletas elegidas con ayuda de una picadora, pasarlas a un bol y añadir la mantequilla derretida para formar una masa. Amasar con las manos hasta que se unifique bien la mezcla.

Con la masa de galletas cubrir la base del molde aplanando la capa con las manos o con un vaso para que quede bien lisa; meter al frigorífico mientras se elabora el resto de la tarta.

Reservar.

Elaboración de la mermelada para el interior

En un cazo poner al fuego los 300 g de frutas con los 100 g de azúcar y el zumo del limón; dejar cocer a fuego bajo unos 15 o 20 minutos hasta que espese la mezcla; batir con la batidora de mano para triturar las frutas y, en caliente, añadir dos hojas de gelatina que habremos hidratado antes. Para hidratar las hojas de gelatina, simplemente se meten en agua fría durante unos 4 o 5 minutos y, cuando estén blandas, se añaden a la mezcla de frutas. Reservar para su posterior uso.

Elaboración de la crema de queso

En un cazo poner al fuego la nata y el azúcar glas, y cuando esté bien caliente añadir los quesos y la vainilla; remover con una varilla manual hasta que la mezcla esté bien integrada y lisa.

Retirar el cazo del fuego y, en caliente, añadir las 4 hojas de gelatina restantes ya hidratadas como explico arriba.

Remover bien.

Primer plano de una porción de la tarta de queso y frutos rojos sin horno

Montaje de la tarta

Sacar el molde de la nevera y echar sobre la base de galletas la crema de queso, despacio o incluso ayudándonos con un cazo de servir.

Inmediatamente, ir echando mermelada con una cuchara sobre la superficie de la tarta haciendo un dibujo en círculos; la mermelada irá penetrando en la tarta.

Meter en nevera.

Tras las horas de espera en la nevera, la tarta estará cuajada, de forma que es el momento de decorar.

Sobre la superficie poner un poco de mermelada en un lado y colocar encima las frutas rojas que se deseen. Esta es la forma en que yo he presentado la tarta.

Otra forma es echar la mermelada en cantidad para que cubra toda la superficie de la tarta (esta es la manera más tradicional de presentación) y colocar frutas encima, dejándola en frío para que se gelatinice bien la superficie.

Corte de la tarta de queso y frutos rojos sin horno

Más cosas

¿Puedo usar solo queso de untar que no sea Mascarpone?

Sí; puedes hacerla solamente con queso untable tipo Philadelphia; a mí me gusta utilizar el Mascarpone, es más suave y menos salado, y la mezcla con el otro queso me parece que va muy bien.

¿Qué tipo de galletas recomiendas?

Cualquier galleta es válida; por ejemplo, las de tipo Digestive, las maría de toda la vida o incluso unas con chocolate para dar un toque diferente a la base.

Si decides adornar la tarta de forma tradicional poniendo una capa entera de mermelada sobre la superficie, deberás echar la mermelada cuando la tarta se haya enfriado pero la mermelada aún esté líquida. La mermelada, al llevar gelatina, se espesa con el frío, así que deja la mermelada a temperatura ambiente tapada con un film, úsala —cuando hayan pasado unas dos horas aproximadamente— sobre la superficie de la tarta y de nuevo introdúcela en la nevera para que termine de cuajar.

Información nutricional (por ración)

  • Calorías: 623 kcal
  • Proteínas: 6.2 g
  • Grasas: 47 g
  • Carbohidratos: 44.1 g
  • Fibra: 2.6 g
Nota: Valores estimados por ración basados en ingredientes estándar. Fuente USDA/BEDCA
Esta información tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento médico ni nutricional profesional. Consulte a su especialista para dietas personalizadas.
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