Cebollas rellenas de bonito

Cebollas rellenas de bonito

La receta de las cebollas rellenas es muy habitual en Asturias y junto con el rollo de bonito (que ya haré otro día) forman parte de un grupo de guisos muy caseros que gustan mucho, alimentan y además están muy ricos.

Cebollas rellenas de bonito

Rellenar verduras como los pimientos o los tomates o esta receta de cebollas con una salsa hecha despacio y con mimo, intensifica ese gusto por platos tradicionales y nutritivos que además, junto con una buena guarnición, consiguen un plato único muy completo y que se puede dejar hecho con antelación.

Las cebollas son unas plantas pertenecientes a la familia de las liliáceas que nacen de un bulbo subterráneo de raíces poco profundas; hay múltiples variedades y por citar algunas de las más conocidas nombraré la cebolla dulce, blanca, roja, cebolleta y chalota. En general, son ricas en Ácido Tiopropiónico que es la sustancia que nos hace llorar mientras las cortamos. Este sería un motivo suficiente para no preparar este plato porque se llora muchísimo aunque, por otro lado, se compensa el llanto con el exquisito resultado final. Para este plato he utilizado cebollas dulces, tiernas y suaves y que se encuentran fácilmente en el mercado.

Cebollas rellenas de bonito

Dejando aparte las múltiples cualidades de la cebolla, este plato conjuga bien los sabores de las verduras y la sidra o el vino con el bonito. La cavidad que se consigue con el vaciado de las capas de la cebolla es un nido perfecto para acoger el relleno y que no se pierda en la cocción; además la salsa resultante de un sofrito hecho paso a paso es el complemento perfecto en el acabado de este plato. La guarnición de arroz completa la receta y luce un espléndido color blanco en las fotos, que todo es importante.

Sin más dilación, paso a contar la receta. Espero que os guste.

Cebollas rellenas de bonito

INGREDIENTES

Para 2 personas.

  • 4 cebollas medianas
Para el relleno:
  • 200 g. de bonito en conserva de aceite de oliva
  • 100 g. de tomate natural triturado
  • 2 huevos duros
  • 3-4 pimientos del piquillo
Para la salsa:
  • 25 g. de aceite de oliva
  • La cebolla resultante del vaciado
  • 1-2 dientes de ajo
  • Perejil
  • Sal y pimienta
  • 1 cayena
  • 1/2 pimiento verde italiano
  • Una cucharada sopera rasa de harina
  • 100 g. de tomate natural triturado
  • 150 ml. de sidra o vino blanco
  • El líquido de la lata de los pimientos del piquillo

PREPARACIÓN

Poner los dos huevos en un cazo con agua y hervir diez minutos; sacar y reservar para que se vayan enfriando.

Pelar las cuatro cebollas y cortar a cada una una tapa que aproximadamente equivale a una cuarta parte; también es recomendable cortar un poco la base por donde se van a apoyar para que se mantengan derechas.

Con la ayuda de un vaciador como el que se muestra en una de las fotos o bien con una cuchara pequeña, ir vaciando las cebollas reservando lo que se saca en un recipiente aparte. Conviene vaciar hasta dejar 2 capas.

Aparte, en una sartén se echa el aceite.

Cuando esté caliente se añade la cebolla que tenemos reservada, la cayena, el perejil y los dos dientes de ajo, todo picado finamente. Hacer bien durante al menos 15 minutos, a fuego medio-bajo con cuidado de que no se queme y quede la cebolla bien blandita. Cuando está la cebolla lista se añade el pimiento troceado y se deja al fuego unos 10 minutos más.

Hechas las verduras, se añade la harina, se da una vuelta con una cuchara y se añaden los 100g. de tomate triturado (natural o en conserva). Cocinar otros 10 minutos.

Pasado este tiempo, se vierte la sidra o el vino blanco y el líquido de los pimientos. Salpimentar a gusto.

Se sube el fuego durante 2-3 minutos para que se evapore el alcohol y se hace de nuevo otros 10 minutos.

Cebollas rellenas de bonito

Mientras se va haciendo el sofrito anterior, se puede preparar la farsa o relleno. Para ello:

En un bol colocar los huevos picados finamente, los pimientos igualmente picados y el bonito bien desmenuzado. Añadir el tomate y remover con una cuchara para que se amalgame todo.

Rellenar las cebollas vacías con esta mezcla, poner la “tapa” y colocarlas en una cazuela donde quepan las cuatro pero sin que sobre mucho espacio entre ellas para evitar que se tumben en la cocción.

Triturar el sofrito que está en la sartén con batidora, robot o pasapuré; podría dejarse sin pasar pero el resultado es excelente triturado ya que resulta una salsa uniforme, un poco espesa y muy sabrosa.

Verter la salsa anterior (ya triturada) en la cazuela donde están colocadas las cebollas y poner a cocer primero a fuego alto hasta que rompa el hervor y luego a fuego bajo (3 sobre 9 de la vitro) durante 2 horas y media.

Las cebollas sueltan agua por lo que no suele ser necesario añadir más líquido; no obstante conviene estar atentos e ir verificando que no queda una salsa seca. En caso necesario se puede ir añadiendo agua en pequeñas cantidades.

Pasado este tiempo, apagar el fuego y dejar en reposo. Es un plato que mejora sin duda de un día para otro.

Servir con arroz, cuscús o patatas cocidas o fritas. De cualquier forma están buenísimas.

Cebollas rellenas de bonito

Más cosas

El tiempo de cocción es largo y debe ser largo; los tiempos estarán entre 2,30 y 3 horas en función de la clase de cebollas que se usen. En general, cuatro cebollas medianas de las que utilizamos normalmente (dulces) se hacen bien en dos horas y media pero si se usa otro tipo de cebolla deberíamos consultar sobre la dureza de su carne.

No he probado nunca en olla a presión, por eso no puedo opinar al respecto.

Si no se quieren dejar restos de ingredientes por ahí perdidos en la nevera, se puede hacer el relleno utilizando todos los pimientos. Si sobra, es perfecto para hacer unas empanadillas, por ejemplo.

Hay ingredientes prescindibles como la cayena aunque en poca cantidad alegra mucho la salsa.

Es un plato fácil pero conviene tomarse tiempo e ir haciendo los pasos con tranquilidad para que los ingredientes se mezclen bien y aporten ese magnífico sabor a las cebollas durante el proceso de cocción.

Fuentes bibliográficas: La cocina y los alimentos. Harold McGee. Edit. DEBATE.