Receta de Tarta Salada de Alcachofas Confitadas. Suave y crujiente

Esta tarta salada de alcachofas es una forma diferente de tomar esta verdura tan especial y sabrosa; aún estamos a tiempo de encontrarla en nuestras fruterías aunque pronto acabará su temporada, más o menos para el mes de junio. La alcachofa contiene múltiples nutrientes beneficiosos para la salud, es un alimento muy venerado en el mundo de la gastronomía y admite muchas preparaciones diferentes en cocina.

Tarta salada de alcachofas

La elaboración de una masa brisa u hojaldrada casera, que será la que acoja a los distintos ingredientes de la tarta, se puede sustituir por una masa de las mismas características comprada en nuestro súper habitual de una marca que nos sea de confianza; con esto minimizamos el tiempo total de preparación de la receta y el resultado es más que correcto. La fusión de sabores que junto con la alcachofa lleva esta preparación consigue un resultado muy armónico y gustoso al paladar.

Las tartas saladas en general son, junto con las quiches, soluciones rápidas y nutritivas para una cena o para una mesa de picoteo en, por ejemplo, una cena al aire libre o un bufé frío; pueden tomarse a temperatura ambiente, no necesitan nevera si se consumen enseguida y suelen gustar a mucha gente. Esta receta en concreto podría convertirse en una quiche con los mismos ingredientes pero añadiendo huevos y nata para crear la base cremosa que caracteriza a este tipo de tartas.

Tarta salada de alcachofas

Espero que la receta sea de vuestro agrado y algún día podáis decirme si os ha gustado.

Ahí va la receta.

Ingredientes

Para 6 personas

  • 3-4 alcachofas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 lámina de masa de hojaldre o de masa brisa
  • 2 cebollas rojas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Queso de cabra u otro al gusto
  • Piñones
  • Sal y pimienta
  • Alguna hierba aromática como tomillo u orégano

Preparación de la tarta salada de alcachofas

Tiempo de preparación: 20 minutos, de cocinado: 70 minutos, total: 90 minutos.

Tarta salada de alcachofas

Confitar las alcachofas

Para empezar la receta habrá que lavar las alcachofas, retirar todas las hojas duras que la rodean, pelar el tallo y cortarlo un centímetro nada más. Cortar también la parte superior de la alcachofa dejando limpio el corazón que es de un color amarillo.

En un bol con zumo de limón ir echando las alcachofas ya limpias para que no se oscurezcan.

En una sartén honda o cazuela echar la cantidad necesaria de aceite de oliva virgen extra para que se queden cubiertas las alcachofas ya que se van a confitar en ese aceite.

Cuando el aceite alcance una temperatura no superior a los 70° u 80°, es decir, cuando no hierva o burbujee mínimamente, meter las alcachofas y colocar un plato sobre ellas para que las empuje y se queden totalmente cubiertas por el aceite.

Mantenerlas en el aceite caliente durante unos 50 minutos hasta que estén blandas pero no fritas; deben pincharse fácilmente con la punta de un cuchillo.

Se sacan las alcachofas del aceite y se dejan reposar boca abajo en un plato cubierto con papel absorbente.

Cuando no quemen, cortarlas en cuartos, primero a la mitad y de nuevo a la mitad.

La base de cebolla

Mientras, se pelan las cebollas y se cortan en pluma o en juliana.

Una vez cortadas las cebollas se colocan en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra y se dejan pochar aproximadamente unos 20 minutos, a fuego bajo para que no se quemen.

Precalentar ahora el horno a 200°, calor arriba y abajo.

Mientas se hacen las cebollas se procede a preparar la masa en el molde.

Tarta salada de alcachofas

Cocción en blanco y relleno

Para ello untar un molde con mantequilla, colocar un papel de cocina adaptándolo bien a todos los recovecos del molde si los hubiera; colocar ahora la masa sobre el papel adaptándola a la forma del mismo.

Si la masa es de hojaldre, se debe pinchar con un tenedor toda la base de la tarta para que en la cocción no se hagan burbujas.

Cubrir la masa con otro papel de cocina y llenar este papel con legumbres secas que tendremos para este uso solamente y meter al horno a 200° durante 10 minutos; esto es lo que se llama cocción en blanco.

Pasados los 10 minutos, sacar el molde del horno, retirar el papel que contiene las legumbres secas y ya está lista la base para acoger el relleno aunque está a medio cocer.

Cuando las cebollas estén blandas se retiran de la sartén y se extienden sobre la tarta.

Encima de las cebollas se colocan las alcachofas ya cortadas en cuartos, se reparte el queso elegido entre los huecos de las alcachofas o incluso debajo de estas, se espolvorea la hierba elegida, los piñones y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

De nuevo se mete al horno a 200°, durante 20 minutos.

Pasado el tiempo, la tarta estará dorada y hecha, lista para consumir en cuanto no queme.

Más cosas

El aceite utilizado para confitar las alcachofas se puede reutilizar para diferentes usos, no lo tires después de colarlo.

Debes tener un montón de legumbre secas (garbanzos, judías…) guardadas en un tarro para este uso; se emplean mucho cuando trabajamos masas para tartas saladas o dulces, para aplastar la masa y que no crezca con el calor del horno.

El molde utilizado por mí es un molde rizado rectangular, de 35x12x3 cm con base desmoldable.

Puedes utilizar el molde que desees bien redondo o rectangular teniendo en cuenta que debe engrasarse bien y cubrirlo con papel de horno como explico arriba.

Tarta salada de alcachofas

Si deseas hacer una masa brisa casera, estas son las cantidades:

  • 200 g de harina normal
  • pizca de sal
  • 90 g de mantequilla muy fría
  • 1 huevo
  • 20 ml de agua fría.

Mezcla todos los ingredientes, forma una bola y métela en nevera durante media hora; pasado el tiempo, estírala con un rodillo y cubre el molde con las indicaciones anteriores.

Tarta salada de alcachofas
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