Carpaccio de Brevas con Queso y Jamón: Aperitivo Frío en 10 Minutos
El carpaccio de brevas de hoy es un plato sencillo y refrescante basado en una fruta estacional muy versátil tanto en platos dulces como salados; su mezcla de texturas y de sabores, y el toque especial de un buen aceite de oliva virgen extra, hacen que esta divertida receta sea un valor seguro para nuestras comidas de verano.
Descubre este refrescante carpaccio de brevas con queso de cabra y jamón. Una receta de verano fácil, rápida y llena de contrastes de sabor.
La breva es el primer fruto de una higuera que tiene dos ciclos de producción, de ahí su nombre, higuera bífera; durante los meses de junio y julio la higuera nos regala las primeras brevas, que son algo menos dulces que los higos que madurarán a finales de verano; son de piel más oscura y firme, y carne más fibrosa, pero igualmente exquisitas y jugosas.
Desde hace siglos las brevas y los higos han formado parte de la dieta mediterránea y ya en la era romana estos frutos eran muestra de agradecimiento y buena voluntad cuando se regalaban; en el Nuevo Testamento la referencia a las higueras es muy habitual por la presencia de estas en los territorios donde Jesús predicaba con sus discípulos; durante los siglos XVI y XVII, también los higos son considerados como manjares y en la actualidad, la breva, al ser un fruto que se consigue durante pocas semanas, es un producto muy esperado y muy apreciado que nos anuncia la aparición en los próximos meses de los anhelados higos verdes.
El carpaccio lo conocemos como una preparación de pescado o carne en crudo a la que se añaden aliños y algún que otro ingrediente; por extensión se llama carpaccio de brevas a la preparación que utiliza brevas frescas cortadas en rodajas finas e igualmente aderezadas y acompañadas de frutos secos, queso u otros ingredientes al gusto. Recuerdo que el verano pasado fue una receta que se viralizó mucho en las redes, y siempre me llamó la atención hasta que decidí incorporarla a mis recetas y personalizarla a mi gusto.
Dado que es una receta fácil pero, sobre todo, muy versátil, lo que propongo es una idea de presentación que cualquiera podrá cambiar en función de las preferencias personales o familiares; ingredientes como el queso, algún brote verde o los frutos secos son grandes acompañantes para esta fruta tan deliciosa sin olvidarnos de un buen chorro de aceite de oliva virgen extra que nos dará un extra de sabor.
Sin más, aquí os dejo mi receta.
Ingredientes
Para 4 personas.
- 3 o 4 brevas, según el tamaño
- Queso de cabra
- Jamón serrano
- Nueces picadas
- Brotes de rúcula
- Aceite de oliva virgen extra
- Unas gotas de vinagre de Módena, de Jerez o de manzana
Preparación
Tiempo de preparación: 10 minutos, no requiere cocina, así que el tiempo total son 10 minutos.
Elaboración del carpaccio de brevas
Lavar las brevas y cortarlas en rodajas finas; si lo prefieres, puedes quitar la piel. Reservarlas en un plato.
Cortar ruedas de queso de cabra; picar las nueces y lavar las hojas verdes elegidas. Separar las lonchas de jamón y reservar.
Disponer las rodajas de brevas en una lámina de papel de horno formando un círculo o un rectángulo en función de la forma de la fuente sobre la que lo vayas a preparar.
Cuando estén colocadas todas las rodajas, poner un papel de horno encima y, con la ayuda de un rodillo de cocina o de un vaso, aplastarlas bien.
Retirar el segundo papel que habíamos puesto sobre la fruta y recolocar bien la fruta para que estén cubiertos los posibles huecos que se hayan formado al aplastarla.
Coger el plato o la fuente elegida, ponerlo sobre el carpaccio y darle la vuelta (como a una tortilla) para que quede colocado el carpaccio sobre el plato.
Ahora, colocar el queso, el jamón, las nueces, la rúcula y meter en la nevera hasta la hora de servirlo.
Cuando llegue el momento de sacarlo a la mesa, echar un chorro de aceite de oliva virgen extra y unas gotas de vinagre repartidas por toda la superficie.
Ingredientes opcionales
- Queso manchego en dados, queso fresco, queso feta o lascas de parmesano.
- Piñones, avellanas o pistachos.
- Hojas de espinacas, otros brotes verdes.
- Miel.
- Higos verdes, nectarinas o mango.
Más cosas
Yo dibujo un círculo del tamaño del plato sobre el papel de horno y lo voy rellenando con las láminas de brevas para no salirme mucho del límite. Así es más fácil colocarlas.
El aderezo es clave para equilibrar el dulzor de la breva. Recomiendo un buen aceite de oliva virgen extra (AOVE) y, si quieres darle un toque más atrevido, unas gotas de zumo de limón o lima para aportar más acidez, escamas de sal y un poco de pimienta recién molida.





